Los Oviedo
- Album: Agua Bendita
- Duración: 3:55 minutes (1.35 MB)
- Formato: Stereo 22kHz 48Kbps (CBR)
Misiones y el río, sus grandes amores,/ jinetes del agua, piedra y arenal,/ cabalgando las olas, burlándolo al miedo,/ en un viaje eterno los Oviedo van.
Ni el olvido ni el tiempo los detendrá,/ ni el absurdo muro de Yacyretá;/ vaquia, destreza, coraje y timón,/ la historia de vida de Manchi y Lopó.
Proa a la esperanza, sobrada experiencia;/ azotando los soles de la realidad,/ conocedores vaquianos del agua y su ciencia,/ cortándolo al río en un sapucay.
Buscando un remanso, silbando sin penas,/ en la otra ribera don Manchi ya está./ Un faro de estrellas, vapor y caldera,/ en un barco de nubes sonriendo andará.
Fabricante de sueños, cuaderna y madera,/ calafateando la vida, pabilo y cincel,/ domador del viento, timonel de primera,/ y un sueño en las manos llamado Mariel.
La brisa en los juncos, silbando un zorzal,/ la voz de la costa me vino a contar/ que un nudo marino los ata a la vida,/ y que hay hombres de río que no morirán.
Gente de Posadas, leyendas urbanas;/ pedazos de tiempo de cosas amadas,/ rompecabezas del alma supieron juntar./ La gurisada costera legará un ejemplo,/ el pueblo ya tiene un museo naval.
Con ojos sinceros de mirar de frente,/ pechando correntadas, desafiándolo al sol./ No hay ancla que frene su marcha incesante,/ Paraná los bendijo,/ cuatro remolinos los santiguó./ De pieles curtidas, de manos gigantes,/ obreros del río porque lo quiso Dios.
Dos grandes nombres y un mismo apellido/ llevan esta canción un humilde homenaje/ para Manchi Oviedo y Oviedo Lopó.
Letra: Sergio Hernández
Música: Joselo Schuap


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